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Es posible que pertenezcas a una cooperativa financiera o todavía no lo hayas decidido al recibir nuestra publicación, pero esto no significa que conozcas con precisión los alcances y la importancia de pertenecer a una caja popular.
Las cooperativas representan en nuestro país la oportunidad de las personas para organizarse por sí mismos y con ello, mejorar su calidad de vida y autodeterminarse, es por esto tan importante participar en una.
Lo que todos quisiéramos.
Mejorar la calidad de vida es un deseo que no siempre se puede alcanzar por muchas razones.
Es necesario contar con personas con una fuerte determinación, capacidad y deseo, pero, sobre todo, contar con un plan y recursos para poder transformar la forma de vida de las personas en una realidad.
Esta posibilidad no es para todos ni se permite en todas las sociedades del mundo, como sucede en países totalitarios como Cuba y Venezuela, donde el control económico y de producción se centralizan en manos de sus gobiernos, cuyos dirigentes, deseosos de mantener el control total de su población se valen de la fuerza y la ley para conservar el poder a pesar de empobrecer a su población y su calidad de vida. Finalmente se daña a toda la nación.
En México vivimos con absoluta libertad, pero se ha conseguido a través de los años, con gran esfuerzo y tenacidad.
La organización del trabajo productivo de las personas se presento en México desde el Siglo XVIII, de esa manera las primeras cooperativas surgieron en 1870 y mucho antes, se organizaban pequeños grupos de personas para comercializar con la reunión de sus talentos y habilidades.
Imagínate, en 1872 se creó una cooperativa de producción y venta de sombreros y con ello, sus miembros mejoraron su negocio y la productividad de su trabajo y la calidad de vida de sus familias.
Ese mismo año la Mutua Sociedad Progresista de carpinteros se transformó en la Compañía Cooperativa de Obreros de México.
Grupos de personas expertas en sus oficios que sabían que agrupados podían hacer mejor su trabajo, más sencillo, eficiente y productivo.
De esta forma llegó el momento en que se consolidaron diversas formas de organización cooperativa hasta que, llegando el momento, el gobierno estableció reglamentos de operación para organizarse como cooperativas y con esto dar certeza a las personas que buscaban reunir sus talentos y habilidades en una sola organización.
Hoy en día en México se reconocen 3 distintos tipos de cooperativas y todas son reguladas por la Ley General de Sociedades Cooperativas:
Las sociedades cooperativas de consumidores.
Estas cooperativas se integran con personas interesadas en adquirir productos o servicios para su consumo y uso personal o profesional.
Al reunirse en un grupo organizado obtienen mejores precios que, por volumen representan ahorros sustanciales que les beneficiarán, generando ahorros importantes que mejoran significativamente su economía y sus negocios.
Por supuesto, es necesario que sus socios sean oficialmente reconocidos y cuenten con una normativa de comportamiento y administración, una organización clara y un orden minucioso y detallado para lograr los beneficios que persiguen. Es por esta razón que son regulados por las autoridades.
Las sociedades cooperativas de productores.
Estas sociedades se forman de personas que producen bienes y servicios de su propia especialidad. Al reunirse bajo una organización clara, son capaces de obtener beneficios comunes para su actividad específica, por ejemplo, un grupo de pescadores que se agrupan para edificar y administrar una bodega frigorífica para empacar, congelar, refrigerar guardar el producto de su pesca para luego comercializar eficazmente su producto.
Al reunirse para conseguir estos objetivos será posible que, con aportaciones individuales puedan edificar, mantener, administrar y obtener un mayor beneficio que si trataran de hacerlo individualmente.
Las capacidades, talentos y recursos de cada socio les permite obtener mayores y mejores resultados productivos.
Por supuesto que este tipo de cooperativas también deben tener un cuidadoso registro de sus operaciones y personal hábil que actúe como un equipo profesional de administradores. Cada cooperativa oficialmente constituida podrá ser distinta, dependiendo del objetivo y especialidad de cada una y en todos los casos, deberá lograr ser más eficiente y productivo el fruto del trabajo y su valor agregado que el esfuerzo independiente de personas con recursos individuales más limitados.
La unión organizada genera una gran fortaleza.
Las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo.
Por supuesto, una de las cooperativas más importantes en todo el mundo y particularmente en México son las cooperativas financieras.
En estas cooperativas un grupo de personas aportan sus ahorros individuales y entre ellos son capaces de organizarse bajo una cuidadosa administración para prestarse entre ellos mismos el dinero y generar un beneficio justo para todos los miembros de la cooperativa.
El dinero, siendo el recurso más importante y necesario para las personas, obliga tener un cuidado minucioso con su manejo, puesto que los socios de las cooperativas confían sus recursos a quienes administran el dinero, lo que exige que tengan los mayores controles y cuidados en su administración. Por esa razón, los socios habrán de crear una estructura administrativa altamente profesional, y eficiente que responda a las exigencias de sus socios.
De una correcta y diligente gestión administrativa es posible lograr los objetivos que persiguen todos los socios de la cooperativa financiera.
Puesto que el manejo del dinero resulta tan importante y delicado, las cooperativas financieras, representadas por cajas populares, son custodiadas cuidadosamente por las autoridades de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que regula su funcionamiento hasta el más mínimo detalle: sus operaciones y la manera como establecen sus criterios para el ahorro, la inversión y el crédito.
Adicional a los cuidados que debe tener la correcta administración de los recursos de los socios, es importante mencionar que la constante amenaza del crimen organizado, que, buscando cómo blanquear sus capitales, se valen de todo tipo de artimañas, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores ha establecido todo tipo de mecanismos para detectar cualquier tipo de operación ilícita que pudiera filtrarse a estos organismos.
En pocas palabras, las cooperativas financieras son las organizaciones más vigiladas y cuidadas en sus operaciones por ser propiedad de los ciudadanos que no dependen de capitales privados de grandes grupos de inversionistas anónimos, como son los bancos, los prestamistas y otras organizaciones del Sistema Financiero Mexicano.
Por esta razón, las Financieras y Cajas Populares, constituidas como cooperativas financieras, han prevalecido por más de 60 años, superando en estabilidad y certeza la accidentada historia de los bancos en México.
El gobierno no puede nacionalizar o privatizar las cajas populares porque surgen del interés público y la organización individual de las personas, principio de nuestra Constitución Mexicana. Tampoco pueden venderse porque no son una propiedad de un pequeño grupo de inversionistas.
Finalmente, todo el personal que forma parte de la administración de las cajas populares requiere de una exhaustiva formación a fin de que nos atienden en sus oficinas adecuadamente, ya que la naturaleza misma de las cajas es diferente a cualquier negocio privado por el hecho de que no se crearon para lucrar o “hacer negocio” con sus clientes, sino beneficiar tanto como sea posible a sus socios: de manera justa y equitativa.
Existen muchos más factores que le dan un valor enorme a pertenecer a una caja popular que en los próximos números iremos mostrando.






