Inciar un proyecto de inversión

Crédito, Ahorro, Inversión

Escucha este artículo a continuación:

 

Hay cosas que valen la pena en nuestra vida y otras que son pasajeras y no tienen la mayor importancia.

Así también hay decisiones que son relevantes y nos acompañarán toda la vida y otras que son totalmente intrascendentes.

Tener un proyecto de inversión es una decisión que vale la pena considerar, sobre todo porque hoy la puedes iniciar para gozarla durante muchos años en el futuro.

¿En qué invertirías tú?

Una historia común

El dinero es un bien necesario al que tenemos acceso todas las personas que somos productivas.

Tú y yo admiramos a las personas que con el paso de los años van edificando una salud financiera que conforme transcurren los años van disfrutando gradualmente, con finanzas cada vez más sólidas, aun cuando siempre han percibido los mismos ingresos que nosotros, incluso mucho menos. Su calidad de vida gradualmente va mejorando y transcurren su vida de manera más sólida y sin sobresaltos.

No estoy hablando de personas que de la noche a la mañana ganaron un premio de la lotería o recibieron una herencia, simplemente ellos van forjando un futuro, acompañados de una correcta planeación financiera y han generado ahorros poco a poco, de todas las formas posibles y con todo el conocimiento que van adquiriendo con los años.

Compraron su primera casa que con los años modificaron. Luego compraron una mejor hasta la que ocupan actualmente, sin deudas y un crédito totalmente liquidado.

Han formado a sus hijos, que ya están por abandonar la casa paterna. Son independientes.

Están por entrar en proceso de jubilarse y cuentan con ahorros que complementarán sus ingresos en el futuro.

Se preparan para viajar como siempre lo han querido.

Hoy día, a sus 60 años viven a plenitud y sin preocupaciones por el futuro que les depara.

A mí me encantaría estar en esta situación si supiera cómo hacerlo. Lo mismo piensan muchos de mis amigos que no saben con certeza cómo vivirán en el futuro. La clave radica en tener una buena planeación financiera para toda la vida.

Toda la vida tendremos necesidades financieras.

Desde el momento en que nos convertimos en personas productivas comenzamos a percibir un salario, pero aprendimos a gastar el dinero y a entender el valor de ganarlo dignamente. Desafortunadamente, solo muy pocas personas aprendemos a manejar nuestro dinero para fincar un futuro sin preocupaciones.

¿Tú tienes ahorrado al menos el equivalente a 3 meses de salario para anticipar la posibilidad de que la empresa donde trabajas pueda despedirte?

Si tu respuesta es no, entonces debes pensar en la posibilidad de que en algún momento puedas perder el trabajo por cualquier causa externa o ajena a tu persona. Aun así, podrías estar confiado en que si eso sucediera te liquidarían conforme a la ley, obteniendo con ello un ingreso suficiente para mantenerte el tiempo necesario para conseguir un nuevo empleo, pero ¿qué pasaría si lo consiguieras después de 4 o 5 meses?

Cuando nos damos cuenta de esta realidad solo nos queda la posibilidad de tomar cualquier trabajo, aunque no sea adecuado para nuestros talentos y habilidades, hasta encontrar el adecuado donde podamos percibir al menos el salario que recibíamos en el momento de nuestro despido.

Es entonces cuando recordamos todas las oportunidades que tuvimos un excedente de dinero y no lo aprovechamos para comenzar a edificar un ahorro.

Todo comienza con el hábito del ahorro.

Un proyecto de inversión puede iniciarse con montos muy pequeños y gradualmente convertirse en una cuenta importante, siempre y cuando seas constante y permitas que tu propio dinero crezca.

Proyecta tu futuro y pregúntate:

¿Cómo podría asegurar que en el futuro tendré dinero suficiente para…

…edificar una casa?

…formar a mis hijos hasta los estudios universitarios?

…dedicar un período de vacaciones cada año?

…contar con recursos suficientes para mi jubilación?

 

La respuesta a cada pregunta sugiere un plan de inversión que, con el tiempo, te permita contar con recursos económicos para enfrentar cada uno de tus proyectos.

Considéralo, nunca es tarde para comenzar.

 

  1. Establece las necesidades que tendrás en el futuro.
  2. Determina el monto de lo que necesitarás en la fecha establecida.
  3. Decide qué instrumento de inversión debes crear de acuerdo con tu capacidad de ahorro.
  4. Inicia con tu primera inversión.
  5. Incrementa tu inversión periódicamente.
  6. Vigila el crecimiento de tu inversión reinvirtiendo sus gananciales.

 

Acércate a tu Caja Popular, ahí están los expertos que sabrán proponerte el mejor instrumento de inversión.