Establecer un negocio con un amigo ¿es bueno o malo?

Sociedad y Amistad

Escucha este artículo a continuación:

 

En el transcurso de nuestra vida nos relacionamos con personas porque es nuestra naturaleza: somos entes sociales, no podemos vivir aislados de “la sociedad” sin sentirnos exiliados.

Conforme maduramos nos identificamos más con unas personas que con otras y así vamos creando un círculo de amistades que gradualmente van desplazándose por otros nuevos amigos.

La idea de ser popular a través de las redes sociales no cumple de ninguna manera con nuestra profunda necesidad de “pertenecer”, luego de un tiempo de conseguir nuevos “amigos virtuales” terminas sintiéndote como una persona completamente sola.

Pero, de entre los amigos “de verdad” ¿Qué tan bueno es formar una sociedad de negocio con alguno de ellos?

En este artículo buscaremos una respuesta.

Somos entes sociales…

…queremos pertenecer, figurar, ser importantes para alguien más.

Esta es una de las necesidades más profundas del ser humano.

Nos sentimos cómodos, protegidos, integrados en una comunidad que comparte más o menos las mismas preocupaciones, cultura, identidad, pero conservando siempre la individualidad que nos hace diferentes, únicos y exclusivos.

Por otra parte, no queremos ser anónimos perpetuamente, sino que se nos reconozca por nuestra propia forma de ser, nuestros atributos, logros y la historia personal que vamos escribiendo cada día.

Sí, pertenecer a algún grupo, pero seguir siendo distintivos y diferentes a los demás, con una identidad exclusiva, tal como somos, con nuestras virtudes, defectos y todas nuestras cualidades.

Es natural que un niño desde pequeño quiera sobresalir de un grupo y así lo hace manifestando su propio carácter y su temperamento, aunque todavía está en formación.

Cuando llegamos a la adolescencia se comienzan a formar pequeños grupos que se distinguen por características comunes donde vamos eligiendo aquellos que nos parecen más cómodos y adecuados para cada uno según nuestra propia personalidad.

De esa manera, si te gusta el futbol, volibol, la música y sus cantantes, artistas de cine y tv, los deportes, etcétera.

Cada pequeño grupo, integrado de individuos, cada uno con su personalidad propia, va creando el sitio ideal para destacar cada uno con sus propias aportaciones.

De entre estos grupos y de forma natural, te sentirás identificado con algunos de ellos, ya sea por empatía o simpatía, pero finalmente serán afines en muchas cosas y ahí se cimentará una amistad que con los años crece o se queda estancada conforme maduramos.

Repentinamente, después de muchos años, recordarás con cariño o tristeza a algún amigo que se quedó en el pasado, pero que de alguna forma te aportó algo o recibió algo de tu parte que contribuyó de distintas formas en conformar la persona que ahora es.

Así, con el paso de los años conservarás aquellos amigos que te aportan más para que tú mismo te formes aún sin saberlo.

Conservas a tus verdaderos amigos que, con los años, van siendo menos, pero más selectos y exclusivos. Tienen una historia común que comparten aún con perspectivas y una visión distinta de los mismos acontecimientos.

¿Y las redes sociales?

Las redes sociales son un “invento reciente” donde un grupo de personas prácticamente anónimas comparten algunos conceptos que pueden llamarte la atención.

Integrarte a una comunidad de este tipo solamente te aporta algún mensaje que compartes por tus propios intereses e identidad, sin embargo, jamás podrán compararse este tipo de “amigos” porque en realidad no lo son, a menos que hagas crecer la relación con experiencias de vida que añadan valor a tu existencia, pero existe mucha falsedad en estos medios porque prácticamente todos los participantes solo presentarán lo mejor de sí, ocultando aspectos que no quieren proyectar, mientras que las amistades de carne y hueso, las reales, se conocen e identifican por lo bueno y lo malo, no solo por lo que quieren aparentar.

Este fue una breve relación para explicar primeramente lo que es un amigo y aclarar por qué razón las redes sociales no son el medio para buscar amistades auténticas.

El punto que toco en este artículo es si conviene o no establecer un negocio en sociedad con un amigo y para esto sigo con mi narración.

¿Hacer negocios con un amigo?

Hay amigos para todo.

Algunos solamente serán recordados por haber estado juntos en alguna excursión, un evento y tal vez 3 o 4 situaciones en que ambos participaron.

Luego hay otros que, conforme pasa el tiempo y las situaciones que vivimos, nos acompañan por períodos más prolongados, pero finalmente se separan de nuestra historia personal por distintas circunstancias, como un cambio de ciudad, estudios o cualquiera otra que impide que sigamos frecuentándonos.

Un tercer grupo, cada vez más selecto y exclusivo es de los amigos con que compartimos ideales, formas de ver la vida, intereses comunes y otros aspectos que se comparten, aunque seamos muy distintos en carácter, personalidad y habilidades.

A menudo compartimos un mismo interés, relacionado con fincar nuestro futuro en un negocio donde ambos participarían. Este es el punto relevante: la intención e interés de hacer negocio.

Ahora bien, es natural que entre 2 o más personas existan diferencias notables en cuanto a habilidades, destrezas, intereses y formas de comportamiento, puesto que cada historia va acumulando estos elementos y los hará diferentes en muchos aspectos, pero lo más importante son los puntos de coincidencia y objetivos claros para ambos.

Si ya tienen establecido el modelo de negocio y ambos van a hacer el papel de líder, será necesario establecer reglas comunes para evitar futuros enfrentamientos en la manera de hacer las cosas.

Por supuesto, tratándose de un negocio nuevo en el que apenas van a incursionar, es natural que las reglas deban poder modificarse para ajustar sus personalidades a las necesidades que implica hacer negocio juntos y luego seguir las reglas que han establecido.

Este punto es especialmente importante tratándose de dinero y la forma de hacer las cosas, así como el criterio para manejar las inversiones y utilidades.

Es necesario separar con claridad asuntos relacionados con el negocio y los que tienen que ver con el dinero, puesto que, si no se hace así, es común ver cómo se destruyen relaciones muy productivas y negocios con un futuro brillante.

Con gran frecuencia he recomendado a clientes la necesidad de reorientar un negocio que puede ser más productivo haciéndose a un lado los fundadores.

Recuerdo una gran empresa donde 3 hermanos administraban el negocio ocupando durante 2 años consecutivos la dirección general y los 2 restantes solo participaban como consejeros mientras uno de ellos actuaba en el papel de director.

Cada hermano tenía un estilo distinto y asignaba las partidas financieras hacia un objetivo específico:

Para el primero lo más importante era una administración financiera sumamente cuidadosa, estresante y controlada, evitando inversiones en materia de personal, maquinaria, equipos y herramientas.

El segundo estaba enfocado en las ventas y proyectaba todas sus acciones en promoción de ventas, olvidando las necesidades de personal, calidad, etcétera.

El tercero se inclinaba en el personal, diciendo que el secreto del negocio radicaba en formación de personal y tener muy contento a su recurso humano puesto que de ellos surgían los resultados en ventas.

Si los tres se hubieran concedido la oportunidad de trabajar juntos y asignar a sus áreas de importancia su valor, puedo asegurar que habrían logrado mejores resultados, sin embargo, esto no fue posible porque en las juntas directivas se producían grandes descalabros que terminaban con el enojo de los tres.

Finalmente decidieron contratar a un director general y separarse de la empresa. Sus resultados de inmediato se incrementaron y ahora sólo participan en las juntas de consejo, aunque sus opiniones son evaluadas por el director. Al hacerlo, recuperaron la relación fraternal que tenían cuando “solo eran hermanos” y había terminado con las constantes guerras que producían en la administración de la empresa.

De la misma manera, la relación de amistad con regularidad se pierde cuando esta relación se convierte en una relación de negocio.

7 consideraciones importantes al elegir un socio de negocio:

Es muy importante que decidas con claridad al momento de invitar a un amigo a convertirse en socio de negocio.

Crear una empresa es similar a un matrimonio, donde debe existir comunicación, claridad y sobre todo una misma visión compartida por las partes que toman las decisiones, pero, al igual que en los matrimonios, existe el divorcio porque se presentan diferencias irreconciliables. En este sentido es fundamental tener siempre la cabeza fría, el cuidado y respeto absoluto de las partes a fin de ser justos para todos, sea el que sea el destino de la empresa.

Pongo a tu consideración 7 elementos que debes considerar al invitar a algún amigo a ser parte de tu negocio.

Enfoque, interés común.

Todas las personas que participen en el establecimiento de un negocio o empresa deben tener un mismo enfoque de negocio y un verdadero interés común a fin de que reúnan todos sus talentos, habilidades y vocación.

Recursos, habilidades y destrezas.

Es lógico y natural que cada uno pueda aportar más o menos recursos, que cada uno cuente con notables habilidades y destrezas para determinadas actividades y cada uno deba poner de su parte del tiempo y recursos disponibles.

Una de las razones por las que muchos negocios en sociedad terminan fracturados se debe a que desde el principio no se puso en claro lo que había que aportar cada uno. Luego de un tiempo algunos se dan cuenta de que alguien no hace lo que le corresponde o simplemente no puede hacerlo porque no sabe cómo.

Es lógico y razonable que, conforme a la aportación de cada uno, se repartan los beneficios de quienes han cumplido su parte, de otra forma sería incorrecto y tarde o temprano se zanjarán grandes diferencias que terminarán en un verdadero pleito.

Comportamiento ante la crisis.

Es fácil detectar y anticipar cuando una sociedad terminará pronto al conocer la manera como cada socio actúa ante las crisis.

Las empresas, principalmente en su inicio, pasa momentos críticos y hay personas que a los pocos meses de instalar un negocio quieren “bajar la cortina” cuando ni siquiera los clientes se han acostumbrado a localizar el establecimiento.

Las crisis se presentan de muchas formas y la manera de reaccionar ante las crisis determina en gran medida el éxito en los resultados y la sobrevivencia de la empresa.

Cuidado con el dinero y las finanzas.

El dinero siempre será causa de problemas a menos que anticipemos lo que sabemos que puede ocurrir.

Compartir una administración sana con todos los socios forma parte de las bases para fincar una buena empresa.

Si tienes un socio que acostumbra a tomar dinero de la caja chica cuando las ventas del día han sido muy buenas y luego no reporta las cantidades que tomó, provocarán un serio problema tarde o temprano.

La administración de ingresos y egresos es uno de los factores que llevan a la bancarrota a gran cantidad de negocios, es por ello un punto importante al elegir con quiénes quieres formar una sociedad.

En los próximos números aprender mucho más de finanzas para negocios, no te lo pierdas.

Prioridades personales y profesionales.

Todos tenemos un amigo con grandes ideas, entusiastas de un proyecto de negocio que durante 3 meses se encuentra altamente motivado y repentinamente parece perder por completo el interés, iniciando un nuevo proyecto diferente en algún otro lugar.

Pregúntate: ¿Realmente el negocio es una prioridad para esta persona?, ¿Le satisfará profesionalmente o solo es un pasatiempo?; ¿Su motivación es auténtica y duradera?

Capacidad de ser asertivo, pero también empático.

Una persona asertiva dirá las cosas con claridad y precisión, sin ofender a nadie ni lastimar a los demás.

Una persona empática es la que tiene la capacidad de escuchar.

Ambos son atributos de la comunicación eficaz y es imprescindible para las personas que tienen negocios en común, al igual que en un matrimonio, de otra forma se convertirá en una guerra de gritos y “tamborazos”.

Mucho del trabajo al iniciar cualquier negocio requiere de una comunicación muy clara, precisa y objetiva que permita aclarar los escenarios futuros y necesitas un socio capaz de hacerte ver lo que no puedes identificar por ti mismo, pero el respeto y la manera de hacerlo es esencial.

Orientación hacia la mejora y crecimiento profesional y personal.

Todo negocio se construye con la finalidad de generar riqueza y crecimiento profesional y personal. Sin esta visión no tiene sentido crear una nueva empresa.

Existen muchos negocios sencillos, ya establecidos, que no tienen prácticamente ningún secreto para realizarlos. Son empresas muy hechas y fáciles de instalar con los ingredientes necesarios, pero cuando estás edificando un nuevo negocio debes tener en claro que lo haces porque obtendrás un beneficio personal y profesional, de otro modo ¿Qué sentido tiene crear una empresa que de antemano se sabe que fracasará?

Esta visión tiene que compartirse a fin de que los socios descubran que cada día en el negocio debe ser mejor cada uno profesional y personalmente.


Con estas 6 recomendaciones ya tienes un escenario más que claro si vale la pena buscar un socio de negocio entre tus amigos.

Vale la pena conservar las amistades, pero si no comparten tu visión de negocio, es preferible no invitarlos a participar de tu proyecto porque es más probable que pierdas dos cosas: la amistad y tu negocio.

Te deseo mucho éxito.

Recuerda que esta revista está hecha para ti, que buscas progresar y generar un patrimonio.