Entender el crédito y sus distintos tipos

Crédito, Ahorro, Inversión

Escucha este artículo a continuación:

 

Cada día existen en nuestro país empresas y organizaciones que nos ofrecen crédito en muchas presentaciones: algunos te ofrecen una tarjeta con un monto “preautorizado”, otras instituciones te invitan a hacer una compra y abren una cuenta de crédito a tu nombre si estás en posibilidad de cubrir los pagos; unas más llegan a ofrecerte crédito para adquirir bienes de mayor valor como un automóvil o una casa.

Antes que nada, vale la pena conocer los distintos tipos de crédito y cómo funcionan.

Primero que nada, entendamos qué es el crédito y cómo impactará tu forma de vida.

Todos los días aparece alguna nueva oferta de crédito en tu teléfono celular y estarás tentado a considerar la posibilidad de aceptarla, al fin y al cabo “es poquito dinero el que hay que pagar”.

Después de un tiempo te das cuenta de que estás en una espiral de compromisos de los que no sabes cómo salir, comenzando a afectarte emocionalmente.

Parece ser que todos tus ingresos ya están comprometidos antes de que llegue tu siguiente quincena.

Esta situación desembocará en la pérdida de tu calidad de vida porque posiblemente has asumido más compromisos de los que puedes solventar y estás a punto de caer en una crisis financiera.

En esa situación lo más común es que sientas un gran arrepentimiento de haber adquirido aquella pantalla plana de 70 pulgadas, enganchar un nuevo automóvil o hacer un viaje de lujo.

No anticipaste el alcance de tus compromisos y te encuentras sumamente endeudado.

Entender el crédito

Es necesario que entendamos lo que es el crédito y cuándo estás en una posición adecuada para contar con uno de ellos, porque ciertamente tienen sus grandes ventajas para aquellos que comprenden la trascendencia de asumir un compromiso de esta naturaleza.

El crédito debe responder a una necesidad de financiamiento que no podrías solventar por ti mismo en una situación específica, por ejemplo: contar con todo el dinero reunido para adquirir una vivienda. Esta decisión es sumamente trascendente para todos y encierra un objetivo verdaderamente importante en la vida, pero cuando una línea de crédito se utiliza para adquirir productos o servicios que solamente aumentarán tus compromisos económicos sin ser verdaderamente indispensables, entonces se convierte en una herramienta que comprometerá tu futuro.

Existen básicamente 5 tipos de crédito distintos, cada uno con diferentes características.

Te presentaré cada uno de ellos a fin de que los conozcas al detalle:

El crédito simple:

Este es el crédito tradicional y se ofrecen por lo regular de 6 diferentes variedades:

Sin garantía.

Este crédito se dispone en una sola ocasión, tiene un plazo fijo, monto y tasa determinada para liquidarse.

Con garantía hipotecaria.

La garantía es un inmueble que puede ser particular o de una sociedad acreditada.

Con garantía personal.

Este tipo de crédito simple se acompaña de la firma de un aval u obligado solidario.

El aval se compromete a pagar la deuda completa en caso de que el deudor no lo haga, mientras que el obligado solidario comparte la deuda con otros deudores.

Con garantía prendaria.

A fin de obtener el crédito necesitarás dejar como garantía un vehículo o maquinaria.

Con garantía líquida.

Antes de otorgar el crédito se requiere la entrega de una cantidad equivalente a una o 2 mensualidades, que será devuelta al pago puntual del crédito o aplicada a las últimas 2 mensualidades. De esta manera se garantiza la puntualidad en los pagos.

Grupal o solidario.

Este tipo de crédito simple se otorga a una colectividad que por lo regular se integra de 10 personas y todos responden por el pago puntual del total del crédito y no solo de una parte individual.

El crédito avío

Este crédito está diseñado para ofrecer a las personas o empresas, dinero para la compra de materias primas, salarios y otros gastos relacionados con el funcionamiento de una empresa. Este crédito se vincula directamente con la producción inmediata.

Existen dos tipos de crédito de habilitación o avío: el agrícola y el industrial.

Crédito avío agrícola.

El agrícola, está relacionado con la inversión en semillas, fertilizantes y todos los relacionados con la actividad del campo.

Crédito industrial.

El acreditado destinará el dinero a materias primas o insumos que sean necesarios para la elaboración de los productos que fabrica.

El crédito refaccionario:

Este crédito está destinado a la adquisición de maquinaria, inmuebles, reparación y acondicionamiento de instalaciones de una empresa. En pocas palabras, se otorga para adquirir bienes de activo fijo o bienes de capital.

Se puede solicitar aún cuando se tengan adeudos o responsabilidades fiscales de la empresa del acreditado y podrá utilizarse para el pago de adeudos por concepto de gastos de explotación, compra de bienes inmuebles y maquinaria, pero con la condición de que estos gastos no tengas más de un año de antigüedad.

El crédito ABCD (Adquisición de Bienes de Consumo Duradero).

Este crédito está dedicado a la adquisición de bienes que tienen un valor comercial y una vida útil determinada, como, por ejemplo: computadoras, electrodomésticos, automóviles y vehículos, mobiliario, etc. Se otorga para completar el faltante para adquirirlos, es decir, el solicitante deberá aportar un porcentaje del costo total y el banco le prestará el restante. Los mismos bienes adquiridos pueden servir como garantía del préstamo.

Crédito prendario

En este tipo de crédito debes entregar una prenda (algún bien tangible) como garantía a cambio de un crédito, como puede ser una casa, joyas, un vehículo, etc.

En la institución financiera evaluarán el valor de la prenda y, en caso de existir acuerdo, se hará un contrato prendario con los datos generales del producto y las condiciones para su recuperación.

 

Este es el escenario básico de los créditos que existen en el mercado.

Así que, para cumplir tus objetivos personales y profesionales hay mucho más que una simple tarjeta de crédito en línea.

Organízate correctamente y convierte el crédito en una herramienta que te proporcione una mejor calidad de vida.

Acércate a tu caja popular y descubre todo lo que pueden ofrecerte.