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El trabajo es la actividad que consume la mayor cantidad de tiempo disponible de nuestras vidas.
Sin lugar a duda el trabajo es el lugar dónde no sólo ocupamos la mayor cantidad de tiempo disponible del día, sino que, además, desarrollamos relaciones con otras personas, interactuamos con ellos, convivimos y podemos ofrecer todo nuestro potencial o solamente pasar el tiempo hasta que aparezca la posibilidad de ocupar un nuevo empleo, en otro lugar.
Por esa razón es tan importante estar en el lugar donde puedas ofrecer todo tu potencial, sabiendo que solamente tú eres responsable de obtener lo mejor del trabajo aportando toda tu capacidad.
El tiempo que dedicas al trabajo.
Prácticamente todos los seres humanos tenemos una práctica habitual que realizamos todos los días: nos levantamos, nos preparamos para ir al trabajo, hacemos una serie de actividades que tienen que ver con la salida de la casa rumbo al trabajo; luego nos trasladamos y finalmente llegamos hasta el sitio donde ocuparemos la mayor parte del día.
Estando en la empresa ofreceremos nuestra mano de obra realizando las actividades que nos han sido encomendadas.
Después de esto viene un receso al mediodía para tomar nuestros alimentos y una segunda parte de la jornada hasta finalizar el turno, luego de esto, salimos de la empresa y nos trasladamos rumbo a la casa.
Probablemente, si el tiempo te lo permite, podrás desarrollar alguna otra actividad que hayas planeado previamente para finalizar el día al regresar a casa y repetir el ritual hasta el fin de semana.
Repites este protocolo todos los días de la semana, excepto el día de descanso y tal vez un segundo día.
Si te detienes un momento, te habrás dado cuenta de que pasas la mayor parte de tus días en actividades relacionadas con el trabajo.
Si tienes suerte, necesitarás tan solo 2 horas en trasladarte de tu casa al trabajo cada día. Si sumas estas 2 horas a las 8 o 9 que dedicas al trabajo, te darás cuenta de que 10 y hasta 12 horas al día los dedicas enteramente a tu trabajo cinco o seis días a la semana.
Si además del trabajo tienes otras responsabilidades, como sucede con las mujeres con hijos, el tiempo de trabajo no termina. Al llegar a casa deberán haber recogido a los hijos del lugar donde eran cuidados, la guardería o con alguna amiga o pariente responsable de los hijos, pero ahí no terminan sus actividades, sino que deben verificar que hayan comido, cenado, hecho tareas, tengan el uniforme listo para el día siguiente en la escuela y llevar un alimento sano para la jornada del día siguiente. El trabajo ahí continúa.
Si encontraste un lugar donde se te reconoce, se te aprecia y los jefes y compañeros de trabajo te valoran positivamente, estarás en un buen sitio para laborar, pero, si en cambio, tus responsabilidades personales junto con las del trabajo te abruman, es muy probable que tu actitud ante el trabajo pueda no ser la más favorable para ofrecer lo mejor de ti.
Como lo dije antes, es cuestión de actitud y depende enteramente de ti encontrar las ventajas de tu trabajo por encima de las desventajas.
Frecuentemente nosotros mismos somos incapaces de reconocer las ventajas de tener un trabajo extraordinario donde podamos desarrollar todo nuestro talento y capacidades para resolver los retos cotidianos de la labor que se nos encomienda.
Es natural que con frecuencia deseáramos un receso y quedarnos en cama todo el día. A pesar de ello, te levantas, cumples todos los rituales que debes realizar para ir al trabajo y estás listo y dispuesto a iniciar la jornada de trabajo con la mejor actitud.
Si analizamos detalladamente todo lo que te ofrece el trabajo te darás cuenta de lo afortunado que eres:
Se te paga por realizar una tarea que puedes dominar con facilidad.
Conoces y te relacionas con otras personas y llegas a conocerlos y darte cuenta de que tienes una vida mucho mejor. A veces también sucede lo contrario y te das cuenta de las oportunidades que tuviste en la vida y desaprovechaste, pero lo más importante es que está en tus manos transformarlo.
El tener un trabajo te proporciona no solo el dinero que necesitas, sino que además recibes la protección y seguridad por tu salud.
Aunque puedas dedicar 2 horas para llegar al trabajo, existen las vías para que llegues a tiempo y por lo regular ya tienes controlada la manera de hacerte presente.
El trabajo te proporciona vacaciones pagadas.
El trabajo te ofrece la oportunidad de contar con una casa que irás pagando gradualmente.
Con el trabajo podrías aspirar a una pensión, aunque tal vez, en este preciso momento ni siquiera lo has anticipado por ser muy joven.
Es el trabajo el mejor medio que tienes para desarrollar tus talentos, mejorar tus habilidades y transformar tus actitudes a través del equipo de compañeros con quienes compartes tu sitio de trabajo.
Finalmente, todos tus planes futuros dependen de que en este momento cuentes con un trabajo, ya sea que algún día montes un negocio o hagas un largo viaje por todo el país, el trabajo que hoy realizas será el punto de partida para hacer posibles todos tus sueños.
Naturalmente, no todo lo relacionado con el trabajo es color de rosa. Existen dificultades, personas intolerables, incapaces de manejar subordinados, compañeros prejuiciosos, otros muy vulgares que creen que actuando de esa forma obtendrán lo que quieren o simplemente te llamarán la atención. En fin, son muchos los obstáculos y dificultades que se incluyen en cualquier trabajo, pero es muy claro que tienes toda la capacidad para superar estas dificultades y así lo has demostrado.
Hay personas que también tu conoces, que al primer regaño de su jefe ofrecen su renuncia, perdiendo todo lo que han ganado el tiempo que estuvieron trabajando en la empresa. Lamentablemente, esta situación se encuentra en cualquier trabajo y es más sabio quien sabe enfrentar correctamente a estas personas que aquel que al primer estallido de prepotencia ofrecen su renuncia.
El trabajo cumple una función muy importante para cada uno de nosotros: proporcionarnos la seguridad y la estabilidad que necesitamos para tener una buena calidad de vida.
He hablado de calidad de vida, como si no reconociera una realidad: a nadie nos pagan lo suficiente por lo que hacemos.
Debes saber que éste es un fenómeno que está ocurriendo en todo el mundo.
Verás ejecutivos en los Estados Unidos incapaces de pagar la renta de sus casas, la despensa o sus gastos mínimos necesarios. En Canadá sucede lo mismo.
Pocas veces reconocemos lo que sí tenemos y envidiamos lo que no tenemos sin saber con certeza cómo viven en otros lugares.
En México hemos sido bendecidos de muchas maneras, pero pocos nos damos cuenta de ello.
Podemos tener un trabajo estable, firme, seguro, que nos permita cumplir medianamente nuestras necesidades, pero tenemos la capacidad para mejorar en la empresa donde trabajamos hasta el punto de que debamos buscar un trabajo donde se aprecien mejor nuestras habilidades, pero eso solamente lo puedes hacer si adquieres estas nuevas habilidades, actitudes que te hagan más productivo o conocimientos que aprecie cualquier empresa que quiera tu talento. Estos tres elementos sí dependen de ti.
Puedes ser la persona que no asiste a las capacitaciones desatendiendo las instrucciones que te ofrece el maestro o puedes ser el colaborador que escucha atentamente y aprende con facilidad.
Puedes ser la persona que cuando se le solicita un apoyo adicional de tiempo, se excusa o está mirando constantemente el reloj para retirarse cuanto antes, o puedes ser el colaborador que ve la ventaja de 1 o 2 horas extras sabiendo que se le pagará un monto adicional por este tiempo y encontrará el transporte público más ligero de pasaje.
Puedes ser el tipo desagradable que interrumpe las juntas de equipo para programar el trabajo o bien, el que promueve la reunión para establecer objetivos.
Cuando un jefe nota la disposición al trabajo de una persona, por ningún motivo querrá deshacerse de ese colaborador porque se convertirá en un punto de apoyo sólido para alcanzar sus objetivos. Es entonces cuando te vuelves una persona más valiosa y tarde o temprano se te ofrecerá alguna oportunidad que te coloque en un mejor sitio en la empresa.
La actitud positiva siempre te abrirá las puertas.






