Cuando la depresión nos inmoviliza.

Desarrollo Emocional

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Parece ser que la depresión es un mal que “está de moda”.

No es propiamente una moda, sino una condición del estado de ánimo que nos afecta a todos en algún momento de nuestras vidas, sin embargo, es curioso notar que, entre personas que obligatoriamente tienen que trabajar para salir adelante, esta condición pocas veces las inmoviliza. En cambio, sí puede llegar a suceder entre muchos de nosotros, al grado de orillarnos a tomar medidas definitivas que atentan contra nuestra propia existencia.

Alguien me decía en una conversación desafortunada que tuve: “tengo derecho a estar deprimida” y tiene razón, pero simplemente considerar que existe un derecho personal de sentirse así, le abrirá la puerta a aceptar este trastorno como una condición normal y natural y este es precisamente el riesgo.

La depresión todos la hemos vivido en distintos momentos de nuestras vidas y volverá a presentarse, pero, la manera como la enfrentamos impedirá que este estado de ánimo nos convierta en sus títeres incapacitantes.

Es verdad, todos nos sentimos tristes, melancólicos, arrepentidos o infelices por lo que pudo o no pudo ser. Por ver nuestro escenario futuro de un color negro o gris. Por lo que puedo o no comer. Por lo que soy o no soy. Por lo que quiero y no tengo, etcétera.

Existen todos los detonantes que pueden desencadenar una serie de emociones y sentimientos que nos lleven con facilidad a sentirnos deprimidos, pero la manera como enfrentamos estos momentos de crisis nos permitirá restablecer con mayor rapidez nuestro estado de ánimo para seguir adelante.

¿Cuál es la fuente de la depresión?

Puesto que se trata de un estado de ánimo que excede la tristeza, ésta puede originarse desde tu interior, provocado muchas veces por eventos externos a tu persona donde tú eres o te consideras víctima de juicios equivocados de tu persona.

Una serie de conceptos, eventos o situaciones en que tú eres la persona central, te llevan a meditar negativamente respecto a tu propia situación de vida y calificarte negativamente.

Las redes sociales son una fuente inagotable de comparaciones que por lo regular resultarán desfavorables para ti, porque ciertamente la perfección no existe para nadie, comenzando por ti mismo. Pero no solo se trata de la influencia de las redes sociales, sino que, además, estamos pasando por una época en que muy pocas personas tienen claridad respecto a su futuro y la mejor manera de edificar un proyecto de vida.

No soy psicólogo o psiquiatra ni pretendo serlo, pero he notado que las personas que tienen claridad en su quehacer diario saben que su futuro será más prometedor aun cuando el día de hoy sufren de auténticas agresiones por personas cercanas o ajenas a ellos.

No es tan importante si sufres o no de depresión, lo que sí es valioso es levantarse el estado de ánimo que te hace pensar que no puedes transformar las cosas a tu favor. No es gratis ni se darán las soluciones como venidas de una varita mágica, sino que tendrás que trabajar para superar el estado de ánimo de la depresión y comenzar a transformar tu futuro hasta logar lo que realmente quieres.

Antes que nada, comprendamos qué es la depresión

La depresión es un trastorno emocional superior al que se presenta en un estado de tristeza. Reciclas una y otra vez pensamientos y sentimientos que te entristecen.

Por otra parte, sentirse deprimido es un estado emocional que persiste y puede durar mucho tiempo, semanas, meses o años. El sentimiento persistente emocional lo cargas casi como parte de tu personalidad y es capaz de transformar tu comportamiento de forma negativa, es decir, que el estado deprimido te impedirá ser como realmente eres, actuar de forma distinta y perder prácticamente interés por todo aquello que siempre te ha gustado.

Sostener un estado depresivo afectará tu vida diaria, tus relaciones con otras personas, tu ambiente laboral, llevándote a excluirte de muchas actividades y personas que realmente te agradan.

No se trata de simple tristeza, que pasa rápidamente. Puedes estar triste por una situación, pero estar triste no será suficiente razón para dejar de hacer algo que te agrada, en cambio, cuando estás deprimido parece ser que no te motiva nada. Como si te acompañara un enorme desaliento.

Por si todo esto fuera poco, la depresión afectará tu cuerpo de muchas maneras. Primero te quitará el sueño, pasarás muchas horas dando vueltas en la cabeza a ideas que te inquietan. El estar deprimido y desvelado, naturalmente te hará sentir cansado y con sueño, pero, además, como nada te motiva, no tendrás mucho apetito.

Así que, ya sabes cuáles son los síntomas de la depresión y cómo se diferencia de la simple tristeza.

La depresión es persistente y puede llegar a inmovilizarte si no haces algo para reducir su impacto.

Ciertamente tienes derecho a sentirte deprimido, cansado, adolorido, triste, melancólico, feliz o extasiado, pero este sentimiento, a diferencia del cansancio o el dolor, puedes elegir disminuir sus efectos hasta que hayas salido de ese estado.

Trataré de ofrecerte algunas recomendaciones (no clínicas) que he sugerido a otras personas y han logrado salir del estado de depresión con mucha mayor rapidez. Deseo que te funcionen.

Primero que nada: tú eres lo más importante que tienes y nadie hará nada por ti si tú no estás dispuesto a hacer algo por ti mismo.

Cada persona es una isla y francamente, a pocas personas les importará que te sientas deprimido, eufórico o melancólico. Tus sentimientos son un estado personal de emoción y aunque puedes proyectar y manifestar tus sentimientos a los demás, no podrás contagiar a otros para que se sientan tan bien como tú.

Lo mismo pasa con los demás. Cuando te ven deprimido, se retiran porque tus sentimientos son solamente tuyos, como tu vida misma y tu persona.

Tus planes, proyectos, ilusiones son y deben ser personales y conservarse en lo más profundo de tu persona a menos que debas compartir tus proyectos con alguien más que quieres que te acompañe de alguna manera. Por esta razón, cuando expones a las redes sociales algo personal e íntimo, como tus proyectos de vida, te convertirás en blanco de personas que envidian tu forma de vida, así que, muy pronto podrás recibir un sinnúmero de agresiones malintencionadas, aunque recibas algunos “likes”, puedes preguntarte si honestamente son sinceros estos deseos positivos.

Tú eres lo más importante y lo único que tienes en tu propio control, pero nadie hará por ti lo que te corresponde hacer por ti mismo.

Si tu depresión surge del hecho de que no tienes claridad en tu futuro o desesperanza acerca de lo que viene para tu vida, es un indicador de que has dejado pasar muchos años sin establecer una ruta de vida.

Ya es tiempo de trazar un plan de cambio.

En tu revista mi-caja, en el número uno, te presento los cinco elementos para generar un cambio.

Por lo regular los estados de depresión no se presentan en personas que tienen responsabilidades que no pueden evadir, por ejemplo, la madre soltera con 3 hijos pequeños. Ella podría sentirse terriblemente deprimida por años enteros porque su pareja la abandonó; porque no tiene todo lo que necesita; porque debe recoger a los niños de la guardería; porque gritan mientras juegan; etcétera, sin embargo, como ella es verdaderamente responsable de sus pequeños, entonces no le queda otro remedio que seguir con su vida y buscar todo lo que necesita para obtener una mejor calidad de vida. Francamente no tiene tiempo para deprimirse, simplemente lleva la vida lo mejor que puede y sigue adelante. De hecho, tiene un plan y, aunque no lo tenga por escrito, ella lo que más quiere es sacar adelante a su familia, al menos hasta que sus pequeños sean autosuficientes y se formen como personas de bien.

Establece una visión de futuro.

La visión es el primer elemento que necesitas para generar una transformación profunda en tu persona. Tener una visión de futuro consiste en mirar adelante imaginando cómo quisieras encontrarte en 3 o 5 años más.

Debes imaginar absolutamente todos los aspectos relacionados con tu forma de vida, por ejemplo: cómo quieres vivir; qué tipo de amistades te gustaría tener; dónde y qué bienes te gustaría tener, a qué te vas a dedicar; cómo te mantendrás; etcétera.

Debes establecer una fecha futura pero precisa, en la que puedas anticipar cómo te gustaría encontrarte en esa fecha.

En este punto es muy fácil decir: es suficiente con “visualizar” lo que quieres ser y dónde quieres estar. Nada es tan falso como esto, no es suficiente simplemente visualizar el futuro, es necesario preparar un plan para conseguirlo y en este sentido nadie te va a ayudar a obtenerlo porque es a ti a quien interesa generar este cambio.

Una historia real.

Un conocido mío, hijo de un abogado adinerado llevaba una vida sumamente relajada.

Un buen día amaneció tirado en la calle, después de una gran borrachera de varios días. Se vio a sí mismo y no le gustó lo que encontró: un hombre adulto, de 35 años, soltero, sin oficio ni profesión, viviendo de pedir prestado a amigos adinerados que le invitaban fiestas y reuniones que él mismo prolongaba por semanas.

Este ritmo de vida lo llevaba desde los 20 años y apenas había terminado sus estudios de bachillerato, sin concluir.

Ese día se sintió profundamente avergonzado y decidió hacer una transformación que le tomó 8 años. Terminó la preparatoria y comenzó estudios en una universidad muy económica, pero privada, donde estudió derecho.

Comenzó a ejercer su profesión en un banco y poco a poco fue ascendiendo, porque había transformado también sus comportamientos hasta que llegó a ser director de una importante área del banco. Era tiempo para establecer su despacho.

Así lo hizo y en la actualidad se mantiene del ejercicio de la profesión de abogado. A los 43 años, con un enorme sacrificio logró materializar la visión que tuvo 8 años antes, ese día que amaneció en una banqueta, ebrio de una racha de fiesta de una semana.

En la actualidad es un prestigiado abogado con más de 10 asistentes que están a sus órdenes.

El poder de la visión

Este es el poder de la Visión, pero debes evitar las exageraciones y fantasías para prepararte a hacer lo que tienes que hacer el día de mañana.

Establece una visión clara, realista, posible, mientras preparamos los otros 4 elementos necesarios para tu plan de vida futuro.

Las personas que tienen una visión de futuro, bien establecida, real, sumamente ambiciosa pero modesta, difícilmente tienen etapas de depresión.

Ciertamente tienen periodos de agotamiento, pasan carencias, evitan distracciones y con frecuencia carecen de dinero para gastos innecesarios, pero están trabajando en su proyecto de vida y de nadie más.

Estas personas son capaces de edificar grandes transformaciones que ni siquiera ellos mismos pueden imaginar, pero no lo hacen pensando en que la suerte o un milagro lo hará por ellos.

Puedes sentirte decepcionado o triste por algún resultado inesperado, pero no deprimido. La depresión se puede transformar en un trastorno que aceptes permanentemente.

 

Actívate y transforma tus condiciones actuales de vida, llevándolas hasta donde tú mismo lo decidas.