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La caja de ahorros de la empresa es una verdadera bendición, sobre todo cuando necesitamos un préstamo urgente que resuelva una emergencia, de esas que se pueden presentar en cualquier momento.
No siempre tus papás, hermanos o amigos contarán con suficientes recursos a la mano para apoyarte en tus necesidades, es entonces cuando podemos solventar la situación con nuestros ahorros de la caja de la empresa.
Pero cuando nuestra necesidad es superior, vale la pena considerar la posibilidad de tener un ahorro en una caja popular.
Nadie está exento de sufrir una emergencia financiera y por esa razón es bueno contar con algún ahorro para esos momentos inesperados, pero nuestra economía muchas veces no nos permite generar este ahorro y por esa misma razón la Caja de Ahorros de algunas empresas se ofrece como una valiosa prestación para sus colaboradores, donde se te descuenta de tu nómina una cantidad de dinero mensual, semanal o quincenal y te genera intereses mientras ahorras casi sin darte cuenta, para que puedas disponer de ese apoyo emergente cuando lo necesites.
Desafortunadamente no todas las empresas tienen una caja de ahorro, a pesar de que la instalación de una caja en la empresa no es tan complicada, aun así, necesita de personas que administren este recurso y esta situación impide que muchos negocios decidan instalar la Caja o fondo de Ahorros.
A cualquiera se nos puede presentar una emergencia. Hay personas que con más frecuencia que otras tienen situaciones que exigen que constantemente sufran incidentes que afectan de forma importante su administración. ¿Qué hacer ante esta situación?
Analizando las opciones:
La primera opción a la que normalmente recurrimos es a pedir prestado a algún pariente o amigo que cuente con recursos para apoyarnos en el momento oportuno, pero hemos eliminado esta opción por ser precisamente el punto crucial de nuestro artículo, pensando que hemos agotado a nuestros conocidos y sabiendo que llegará el momento en que rehúyan a nuestro contacto.
Una tarjeta “moradita”, anaranjada o de cualquier color
Cada día que pasa aparece una invitación por las redes sociales, los medios o tu correo electrónico invitándote a tomar una tarjeta de crédito digital, de esas que no pertenecen a ningún banco y forman parte de alguna “SOFIPO” o FINTECH.
Una SOFIPO es una Sociedad de Ahorro e Inversión Popular, pero esto no significa que no se beneficien de tu dinero para generar importantes ganancias para sus inversionistas. Es un negocio y como tal, genera beneficios para sus dueños.
Por otra parte, las FINTECH son financieras tecnológicas, que ofrecen también recursos de crédito, creadas principalmente para que adquieras productos o servicios de las empresas que las emiten, son como las “Tarjetas de tienda”, que, al igual que las SOFIPOS, no tienen la configuración de un banco, pero actúan como tal, con la ventaja de no requerir la infraestructura de un banco, ya que su estructura se ha creado digitalmente, te atienden robots y eventualmente, con algunas dificultades, una persona te contestará el teléfono.
Existen muchas SOFIPOS y FINTECHS que aparecen con productos financieros similares a los que ofrecería cualquier institución bancaria, pero la gran oferta de crédito conlleva un gran compromiso de pago, lo que significa que han sido creadas para generar riqueza para quienes son propietarios de dichos recursos.
Así como los bancos, estas herramientas de crédito te ofrecen tasas de interés que parecen ser buenas, pero cuando te retrasas en un pago alcanzan tasas porcentuales que pueden llegar a convertirse en imposibles pagar.
En el caso de la mayoría de las FINTECH no podrás utilizar la tarjeta si no es para comprar artículos o productos de la tienda que las emite.
Por si el gran bombardeo de oferta de crédito fuera poca cosa, también el banco a través del que recibes tu nómina te ofrecerá crédito, pagadero de los próximos pagos de tu salario.
Ellos están pensando en asegurar el dinero que vayas a recibir en el futuro porque se te descontará de tu nómina, así que quedarán tus ingresos comprometidos de manera importante.
Por supuesto, no siempre tienes a la vista la claridad necesaria para decidir por determinado crédito que te permita salir de la emergencia que estás enfrentando, es por eso tan importante anticiparse y comenzar a generar un pequeño ahorro que pueda respaldar un crédito cuando realmente lo necesites, dentro de una caja popular reconocida y confiable.
¿Cómo funcionan las Cajas Populares?
La mayoría de las cajas populares reconocidas tienen un programa de ahorro que te permitirá obtener un crédito superior a lo que tienes ahorrado. Esto significa que si tienes en tu cuenta de ahorros $ 6,000.00 podrías aspirar a un crédito inmediato de cerca de $ 30,000.00 que será respaldado con el hábito de ahorro en tu cuenta corriente. Pero debes saber que cada Caja Popular tiene sus propios procedimientos y montos, por lo que deberías acercarte al ejecutivo de alguna sucursal para pedir informes acerca de sus planes de crédito.
Por lo regular, las cajas populares son muy cuidadosas al observar tus hábitos de ahorro, que sirve de antecedente de tu capacidad financiera, y con estos antecedentes pueden ofrecerte recursos superiores a lo que tienes depositado en tu cuenta.
Si lo que estás buscando es un crédito hipotecario, la mayoría de las Cajas Populares tienen este producto crediticio disponible para sus socios, lo que implica que primeramente seas socio y generes un historial de crédito.
Son factores importantes que considerar:
- La consistencia de tu ahorro.
- El monto que has acumulado.
- Tu antigüedad en la caja.
- El nivel de cumplimiento que has tenido en créditos que se han otorgado en el pasado.
- Cubrir los requisitos y documentos específicos que debes entregar.
- Entre otros.
Insisto, en cada caja se tienen requisitos diferentes y formas de ofrecerte crédito y tendrás mayores ventajas si tienes tiempo como socio y un historial de ahorros consistente.
En conclusión:
Contar con una caja de ahorros en la empresa es extraordinario, pero las limitaciones de ahorro en la caja te impedirán establecer compromisos financieros más importantes, aunque puedan ayudarte a subsanar alguna emergencia temporal.
Si tienes un proyecto futuro que requerirá de más recursos económicos, como la compra de un automóvil o adquirir una casa, entonces vale la pena comenzar un ahorro en una caja popular, con ello conseguirás tres objetivos:
- Generar un historial de ahorro.
- Contar con el hábito de la planeación.
- Anticipar la necesidad futura para obtener cualquier crédito.
Recuerda: las Cajas Populares se han fundado y operan con personas como tú o como yo, que reúnen sus recursos con la finalidad de ayudarse entre ellos a subsanar sus necesidades financieras. En este sentido, es mucho mejor contar con ahorros en una caja popular que seguir pidiendo prestado a un pariente o un amigo para subsanar una necesidad urgente.
Durante todo el artículo he hablado acerca de qué hacer y cómo ayudarte de la caja de ahorros de la empresa, pero lamentablemente existen muchos negocios y empresas no tienen una caja de ahorros.
Si esta es tu situación, con mayor razón insisto en que será una excelente decisión comenzar un ahorro en una caja popular porque contarás con su respaldo en el momento menos esperado.






