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Muy pocos adultos sabemos verdaderamente ahorrar, principalmente porque no lo aprendimos desde pequeños.
El saber ahorrar es una habilidad fácil de instalar en los pequeños porque se convierte en un hábito que se mantiene en la edad adulta.
Si quieres que tus hijos aprendan el valor del dinero y del ahorro, es oportuno que sigas estos consejos.
Tengo un hermano menor que jamás aprendió a ahorrar y conservar el dinero.
En cuanto mi padre le daba su mesada cada semana, él ya había decidido cómo gastaría por completo todo su dinero casi el mismo día.
Con el paso de los años, puedo decir que durante su vida de adulto no ha sabido conservar las grades cantidades de dinero que ha recibido con el fruto de su trabajo, incluso, en su vida de adulto se ha visto sumamente presionado por falta de liquidez, recordando con tristeza el último dinero que recibió y la forma tan generosa como lo gastó todo.
Esta ha sido su forma de administrar su dinero y sigue haciéndolo así, encontrándose con frecuencia en los mismos embrollos de los que todavía ha podido salir adelante.
Pero ese comportamiento lo vemos repetido en tantas personas porque se ha convertido en un patrón de comportamiento que con frecuencia es calificado como un comportamiento cultural.
Pero está en tus manos enseñar a tus hijos pequeños a ahorrar, a tener una disciplina financiera sana y a lograr sus objetivos económicos con una sana disciplina que los acompañará toda su vida.
El temor a los bancos
Un banco es un aliado o un enemigo, dependiendo de cómo manejes tus finanzas, pero, debo admitir que pueden ser intimidantes.
El comportamiento de los ejecutivos de los bancos ha cambiado con los años.
Ya no son los serios profesionales formales que, con un traje muy elegante y corbata, te atendían, dando una seriedad y formalidad a los establecimientos que se perdió con el paso de los años. Entonces un gerente de banco era toda una personalidad socialmente reconocida.
Esto ha cambiado mucho, pero, de todas maneras, acercarnos a un banco siempre resultará un poco intimidante. Existe la idea de que estas instituciones han sido creadas solamente para grandes empresarios que mueven enormes cantidades de dinero.
Deshazte de esa idea y aprovecha todo lo que te ofrece tu caja popular, que, con mucho, es la mejor opción que existe para promover el ahorro en menores de edad. Los grandes bancos están poco interesados en estos pequeños ahorradores principalmente porque solo representan costos y atenciones que no están interesados en promover.
Comencemos por lo primero.
Cada semana das a tus hijos su mesada.
Puede ser cada quincena, o de vez en cuando. Tú lo decides, pero es seguro que periódicamente le ofreces un dinero para que cuente con unos cuantos centavitos para gastos personales.
Por lo regular acostumbramos a darles estas monedas y ellos las están esperando casi antes de amanecer, sabiendo que podrán darse un pequeño gusto.
El hábito de dar una mesada ya es una costumbre en la mayoría de las familias de nuestro país y vale la pena iniciar un “juego” que consiste en “ahorrar”, pero para hacerlo de modo que se convierta en un reto que valga la pena habrá que convertirlo en un juego que los lleve a convertirse en los primeros interesados en conocer sus finanzas.
En qué consiste el juego
El juego requiere una serie de reglas:
- Podrás ahorrar hasta la mitad de lo que se te da de mesada.
- Puedes gastar la otra mitad en lo que tú quieras, pero no podrás pedir más antes de tu siguiente mesada.
- Deberás elegir con cuidado cómo gastar tu dinero y cuándo hacerlo para que valga la pena.
- Depositaremos tu dinero en una cuenta de joven ahorrador de la caja popular y verás cómo crece tu dinero.
- Realizaremos depósitos cada semana (o quincena) a fin de ver cómo va creciendo tu ahorro.
- Tú deberás aprender a vigilar tu cuenta de ahorro.
- Cada tres meses o cuando tú lo decidas después de ese período podrás tomar hasta la mitad de tu ahorro para comprar algo que has querido y vale la pena.
- No podrás tomar los intereses que va generando tu cuenta.
Puntos clave que recomiendo:
- Cada que ellos depositen una cantidad, de ser posible duplica la cantidad sin que ellos se enteren para que ellos vean (o crean) que el rendimiento de su cuenta realmente vale la pena.
- Recuerda que es un juego donde tendrás que invertir una cantidad, pero lo que conseguirás es mucho más valioso que el esfuerzo.
- Haz que ellos decidan lo que quieren comprar trimestralmente. Provoca que decidan por cosas que valen la pena, esto es, que sean capaces de sentir la frustración de tener que ahorrar más tiempo y cantidad para conseguir algo que vale la pena.
- Tu papel como líder (papá o mamá) es que les recomiendes cosas que siempre han querido y son benéficas para ellos, aunque represente más tiempo o esfuerzo.
- Mantén informados a tus hijos acerca de cómo va su cuenta de ahorros y cómo va creciendo su pequeña inversión. Con el paso del tiempo ellos no querrán sacar su dinero si aspiran a algo que es más caro, con ello aprenderás a controlar la frustración y hacer un plan de ahorro por algo que ellos quieren.
- Por ninguna razón contravengas su aprendizaje. Es fácil que tú compres lo que ellos tanto anhelan, pero si lo haces, romperás el aprendizaje significativamente. Deben aprender a controlar la frustración y establecer un plan.
Beneficios adicionales que notarás:
Primero que nada, notarás que poco a poco se volverán más hábiles e interesados en saber sumar y restar cantidades, lo que les proporcionará mayores habilidades matemáticas que los que actualmente tienen las nuevas generaciones.
Aprenderán a manejar la frustración.
Podrán establecer un plan de mediano y largo plazo para obtener lo que tanto quieren.
Estarán dispuestos a ayudar en casa con la intención de obtener un dinerito extra. Como consecuencia, estarán interesados en ahorrar cantidades adicionales para comprar lo que ellos quieren en el siguiente trimestre.
Hacer un plan para conseguir algo y esforzarse por logarlo es una ley natural que pueden aprender tus hijos siendo jóvenes.
Aprovecha todas las ventajas que ofrece tu caja popular en cuentas de ahorro infantiles y juveniles.
Al enseñarlos a ahorrar como un juego evitarás lo que normalmente sucede: una vez que el niño ha alcanzado la mayoría de edad retira su ahorro y no vuelve jamás a ahorrar.
Descarga la «libreta de ahorro» haciendo clic aquí y sigue las instrucciones que te muestro a continuación:







